martes, 15 de noviembre de 2011

LAS MUJERES INDÍGENAS TAMBIÉN SE RESISTIERON A LA CONQUISTA

PROGRAMA "CUÉNTAME DEL 10". CAPÍTULO NRO. 14.


Cuando se habla de resistencia indígena, tal vez sepamos algunos nombres de hombres que fueron caciques y que lucharon con valentía para defender a su pueblo y su cultura. Sin embargo, hoy vamos a conocer a dos mujeres indígenas, de las tantas que también lucharon.

En primer lugar hablemos de Ana Soto.

Ana Soto era una indígena que vivió al norte de Barquisimeto y fue jefa de los indígenas gayones y camagos. A Ana Soto, al igual que a muchas mujeres indígenas, los criollos la tenían como servidumbre dentro de sus hogares. Ella trabajaba como cocinera, y a la cocina le llegaban noticias de la lucha que libraba su pueblo, para huir de las encomiendas o el alzamientos de algunos negros africanos. Todo esto, hizo que Ana Soto se escapara y comenzara el ataque contra los españoles.

Ana Soto logró reunir a unos 2.000 guerreros indígenas con los que mantuvo una victoriosa lucha por más de 50 años.

Te invito a escuchar un micro sobre la vida de esta valiosa indígena. Haz click al final a la derecha una foto de MANUELITA SÁENZ.




Ahora vamos a conocer a Urquía, quien fue una guerrera indígena, cacica, que promovió la resistencia indígena junto a su esposo, el Cacique Guaicaipuro en la zona de lo que hoy conocemos como Los Teques.

Antes que Guaicaipuro fuera proclamado cacique, ya Urquía y él se habían conocido y enamorado.

Cuando Guaicaipuro asumió el cacicazgo apenas con 20 años de edad por la muerte del Cacique Catuche, le dieron la oportunidad de elegir esposa entre varias doncellas, pero él ya había escogido a Urquía como esposa.

La princesa Urquía se casó con Guaicaipuro y tuvieron varios hijos e hijas, entre ellos a Baruta, quien años después también se convertiría en Cacique y luchara al lado de su padre y otros caciques.

Cuando Guaicaipuro iba a luchar por su pueblo y se despidió de Urquía, ésta le dijo que lo acompañaría en las batallas. Luego  de la muerte de Guaicaipuro, continuó la lucha al lago de su hijo Baruta. 

¡Qué gran mentira fue aquella canción "infantil" que decía que Guaicaipuro había matado a su mujer, y que al final cerraba diciendo "Viva España y Viva el Rey!

¡Qué vivan nuestr@s indígenas! ¡Qué viva nuestra revolución reivindicadora de sus derechos!


Etiquetas: , , ,

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal