domingo, 5 de febrero de 2012

LOS JIVI. PUEBLO INDÍGENA DE VENEZUELA.


PROGRAMA "CUÉNTAME DEL 10". CAPÍTULO NRO. 5.


Desde el Liceo Alberto Müller Rojas, conversamos con Paola, Nicole, Paola y Javier sobre el pueblo indígena Jivi. Esto fue algunas de las cosas que nos dijeron:



La traducción del nombre de este pueblo es “gente”. Los Jivi originalmente se encontraban en los llanos, tanto venezolanos como colombianos. Sin embargo, hoy en día los jivis se encuentran diseminados tanto al este de Colombia, como en los estados Amazonas, Bolívar y Apure de Venezuela.

Para diferenciarse de otras comunidades, los jivi suman los nombres de los lugares donde habitan. Por ejemplo, cuando dos individuos se encuentran, se presentan como jivi y agregan el lugar de donde proceden. Por ejemplo paravapi-jivi, significa “gente del río Orinoco”, mientras que un habitante de la parte baja del Orinoco se identificaría como tamopo-jivi.




Muebles jivi

La vivienda tradicional de los jivi es construida con varas obtenidas de algunos árboles y techo de palma de moriche. El mueble más importante dentro de la vivienda jivi es el chinchorro, el cual sirve para dormir durante la noche y sentarse durante el día.

Cuando un bebé nace, duerme en el mismo chinchorro con la mamá hasta que cumple 2 años aproximadamente, cuando deja de ser amamantado. A partir de ese momento comenzarán a dormir en su propio chinchorro que se cuelga por encima del de sus padres.

Es normal ver a un niño jivi jugando con sus arcos y flechas, barquitos de cogollo, muñecas y carritos.

Los derechos indígenas, tal como el reconocimiento de sus costumbres, idiomas y formas de vida están consagrados en la Constitución Bolivariana y defendidos por el gobierno revolucionario. Sin embargo, y a pesar de ello, se puede notar la influencia de la sociedad criolla en el modo de vida de los jivi, lo cual no siempre llega a ser positivo.


Cada persona tiene dos espíritus

Según la cultura de los jivi, el yetji es el espíritu que se aleja de la persona cuando aún vive, para viajar hasta los sueños de otros. Incluso, luego de fallecer la persona, su espíritu yetji puede permanecer entre los vivos. En cambio, el júmape es el espíritu que abandona al cuerpo únicamente luego de ocurrida la muerte y que los huesos estén completamente limpios de la carne.




Dos espíritus, dos muertes, dos entierros

Entre los jivi, el fallecimiento de una persona es recibido con tristeza. Cuando la muerte ocurre, toda la comunidad participa en el entierro lanzando un puñado de tierra sobre el cuerpo del fallecido. A la persona se le entierra con los objetos que más apreciaba y sobre la tumba se deja una totuma con agua, con la idea que se sacia la sed del fallecido. A partir de ese día la casa donde vivía el difunto es abandonada.

Los familiares cercanos de la persona fallecida guardan ayuno en señal de duelo y pintan sus rostros con una mezcla de carbón y savia de árbol preparada por el shamán.

Luego de transcurridos entre 3 y 5 años del primer entierro, se procede a sacar los restos de la tumba a fin de lavar los huesos, pintarlos de rojo y colocarlos en una vasija especialmente realizada para ello. Esta vasija se entierra entonces en la vivienda de alguno de los hijos o familiares del fallecido. Este segundo entierro es una ocasión festiva en la cual se danza y se ofrece bebida y comida.


El arco y la flecha les proveen su alimento

La comunidad jivi aprovecha la productividad de la tierra para plantar los productos que integran su dieta, entre los cuales se encuentra la batata, el plátano, la piña, el ñame y el casabe. Sin embargo, la carne es uno de los alimentos más apreciados, no sólo por el valor nutritivo y exquisito sabor, sino por la admiración que lleva consigo el hecho de cazar una buena presa.

Los jivi utilizan el arco y la flecha que utilizaban sus ancestros, con la diferencia que las puntas de las flechas son fabricadas con metal y no con hueso. La caza es una actividad que los jivi realizan en grupo.

La habilidad de la caza de los jivi radica en su destreza para imitar los sonidos de los animales buscados, entre los que se cuentan los báquiros, las lapas y los venados. En algunas ocasiones esperan a los animales cerca de sus madrigueras, mientras que otras veces cavan trampas en la tierra para que los animales caigan. En todo caso, la caza en los jivis significa varios días internados en la selva.

A diferencia de la caza, la pesca es una actividad que los jivi hacen de manera individual. Pescan con el uso del arco y la flecha o de pequeñas redes, nailon y anzuelo.



Muchas deidades, ninguna todopoderosa

Para los jivi no existe una sola deidad todopoderosa, sino que existen diversos espíritus que se encargan de proveer al mundo de diferentes cosas. Kuwai es el más importante y es el creador de las personas, del agua y de las montañas. Iwinai, enseñó a los jivi a hacer sus viviendas; Tsámani, creó las plantas medicinales; Matsúldani, le dio a los jivi el arco y la flecha; Madúa los enseñó a hacer sus curiaras;  Yáamajjü es el creador del trueno y Tsawáliwali creó los ríos del territorio jivi.

También hay espíritus que causan enfermedades y desgracias, las cuales pueden ser combatidas por los cantos y conocimientos del shamán, el cual utiliza remedios, piedras, cantos o soplidos.


Algunas frases a partir de palabras jivi

Nakueneba – Trabajar
Pekujaruubiboo – Escuela
Ruruwa- muñeca


Etiquetas: ,

1 comentarios:

A las 21 de marzo de 2017, 15:01 , Blogger CACIQUE DEL INDOTURISMO DE AMERICA ha dicho...

me gusto mucho el aspecto espiritual de este articulo.

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal