jueves, 7 de junio de 2012

Rebelión de San Felipe de 1740


El Programa Radial "Cuéntame del 10" se fue hasta la ETC Jesús Muñoz Tébar en Los Teques para que los chamos José Reyna y Deivi Villamizar nos contaran de LA REBELIÓN DE SAN FELIPE DE 1740


Los sucesos del 19 de abril de 1810 y el 5 de julio de 1811, no fue que sucedieron de la noche a la mañana. Desde el mismo momento de la llegada de los invasores europeos, sucedieron acontecimientos de resistencia a la invasión y de alzamientos y rebeliones ante las injusticias de los europeos. 

Cada uno de estos movimientos contribuyó a que sucedieran los hechos del 19 de abril y a la declaración de la independencia del 1811, aunque no todos tenían los mismos objetivos. Si bien, algunas fueron manifestaciones por las injusticias contra africanos e indígenas, otras personas se sumaron a las insurrecciones por intereses económicos. Uno de esos movimientos es la Rebelión de San Felipe.

Lo que hoy conocemos como estado Yaracuy no escapó del descontento existente por el monopolio de la Compañía Guipuzcoana. Recordemos que la Compañía Guipuzcoana era la única que podía comprar y vender productos en este territorio y que los productores presentaban quejas ante la Compañía Guipuzcoana ya que:

  • No se permitía que se estableciera ninguna fábrica o manufactura en las colonias de América.
  • No se permitía cultivar más que un reducido número de plantas de tabaco, y si se encontraba una sola planta más, se destruía toda la plantación.


El monopolio comercial sostenido por España, obligaba a sus colonias a comprar y vender sus productos únicamente a la metrópolis, a través de los puertos legalmente autorizados y mediante los dos galeones comerciales que visitaban América anualmente para la actividad comercial. La compañía Guipuzcoana decía a qué precio vender y a qué precio comprar.


Antecedentes de la Rebelión de San Felipe

La rebelión de Andresote del año 1732, apoyada por negros, indios, criollos y contrabandistas europeos que no estaban de acuerdo con el monopolio, nunca se extinguió totalmente.

A muchos les gustaba Yaracuy porque sus suelos eran ideales para la producción de cacao y de tabaco, además que su zona montañosa hacía posible el comercio ilícito y burlar así los controles de la compañía Guipuzcoana.




Algunas autoridades de la ciudad de Barquisimeto no querían que en Yaracuy hubiera nuevos pobladores, porque los primeros eran los que controlaban el comercio y veían a los nuevos pobladores como potenciales enemigos. Por eso, evitaban a toda costa la instalación de sus casas, llegando incluso a quemar las pocas casas existentes. Sin embargo, para el año 1729 se funda la ciudad de San Felipe.

Se alzan en San Felipe

La Rebelión de San Felipe fue un movimiento organizado por los habitantes de la ciudad entre los años de 1740 y 1741; diez años después de su fundación demostrando una vez más su arraigo y la necesidad de velar por sus intereses económicos. Fue impulsada por la clase política y económica dominante, los blancos criollos, junto con los pardos.

Los hechos se iniciaron a partir del 1º de diciembre de 1740 después que el Gobernador de la Provincia de Venezuela, designó al vasco Basazábal Teniente y Justicia Mayor de San Felipe, cargo que también ocupaba en Carora.




El nuevo mandatario, demostró dureza en la persecución del llamado comercio ilegal, que era común entre la mayoría de los vecinos de las ciudades. Esta conducta demostró la vinculación que Basazábal tenía con la Compañía Guipuzcoana, lo cual perjudicaba a los hacendados de la región, pues sus intereses se veían amenazados.

En la madrugada del 4 de enero de 1741 estalló la insurrección. El pueblo se levantó y se dirigió a detener a las autoridades de la ciudad quienes apoyaban de forma silenciosa la rebelión, pero aparentaban que los obligaban a asistir a la casa de Don Bernardo de Matos y Machado con el fin de firmar una capitulación (rendición).

Pero ante la tensa situación, el recién nombrado Teniente huyó de la ciudad en conflicto en espera de apoyo por parte del Gobernador. Mientras tanto, a la Compañía no le quedó otra opción que observar cómo el comercio con los holandeses se daba en plena libertad por todos los caminos y por todas las vías, hecho que molestó mucho al Gobernador. 


Finalmente se logra firmar una capitulación, se nombra una nueva autoridad y se evita así un derramamiento de sangre.

Etiquetas: ,

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal