viernes, 12 de octubre de 2012

Armando Reverón. Pintor venezolano.


El día de hoy estaremos hablando de un artista venezolano cuya obra fue bien interesante e importante, pero no sólo para aquellas personas que son artistas y que conocen de técnicas de pintura, historia del arte, historia de la pintura y todo eso, sino que también para la mayoría de nosotros, como yo, que no sé gran cosa de técnicas de pintura ni nada de eso. 

Pero cuando nos ponemos a conocer un poquitín más de por qué Armando Reverón pintaba tan bonito y por qué fue tan importante dentro del círculo de las bellas artes del cual formaba parte, y qué era todo lo que él se inventaba para ser diferente a los demás, entonces nuestra admiración por él empieza a crecer. Vamos a admirarlo no sólo por pintar cuadros tan bonitos, sino por todo lo que hacía antes de llegar a ese cuadro.





Estaremos hablando de este venezolano que nació hace más de 100 años, por allá por el año 1889 en Caracas. Armando empezó a pintar desde que era un niño pequeño. El tenía un tío que había estudiado pintura en otro país y cuando vio que a su sobrino le gustaba pintar, entonces se ponía con él para motivarlo y enseñarle algunas cosas.

En ese momento Armando vivía en Valencia, y dicen que le gustaba tanto pintar, que las paredes de su casa estaban llenas de sus dibujos por todos los rincones. Tal vez esto no le gustaba tanto a la mamá, quien no veía en esos garabatos obras de arte sino sucio que había que lavar…

Lo cierto, es que con apenas 12 años de edad, ya Armando Reverón comienza a recibir sus primeros encargos para hacer copia de cuadros antiguos. Y así, poco a poco, los cuadros de Reverón comienzan a estar en las salas y los comedores de algunas familias ricas de Valencia.


Cuando cumple apenas 15 años, él mismo le pide a su mamá que lo inscriba en la Academia de Bellas Artes, porque ya estaba segurísimo que quería dedicar su vida a la pintura.

Luego Armando estudia un tiempo en España, vive otro tanto tiempo en Francia y luego regresa a Venezuela.

Luego de su regreso a Venezuela, se dice que su obra pasó por 3 períodos: el azul, el blanco y el sepia. ¿Pero qué quiere decir esto de 3 períodos? Bueno, es algo así como que a ti durante un tiempo te gustó mucho el beisbol, luego en otra época te gustó mucho el kárate y hoy te gusta mas bien es el fútbol, entonces podemos decir que tú has pasado por varios períodos: el del beisbol, el del kárate y el del fútbol. Así mismo le pasó a Reverón. Un tiempo le dio por pintar cuadros donde sobresale el azul, luego el blanco y luego el color sepia, que es un color así como marrón.


Al tiempo de regresar a Venezuela se construye él mismo su casa en forma de castillo cerquita de la playa, porque quería estar concentrado en la elaboración de sus pinturas, sin tener ningún tipo de interrupción y por eso quería aislarse del resto de la gente. A la casa donde él vivió durante más de 30 años se le conoce como Castillete y todavía hoy en día la puedes visitar en el estado Vargas, específicamente en Macuto.

La obra de Reverón es conocida por estar repleta de imágenes desdibujadas, es decir, como borrosas y esto fue una de las cosas importantes de su pintura, porque para aquél momento lo que más se conocía era las pinturas que prácticamente fueran exactas al modelo… casi como una fotografía. Pero Armando no hacía esto, sino que dejaba las figuras poco nítidas.

Otra de las características de la obra de Reverón y el por qué de su importancia, era que en muchos casos la protagonista de sus pinturas era la luz. En muchos cuadros la luz es sólo una parte del cuadro, pero no el elemento protagonista. ¿Cómo es eso? ¿Qué haces tú si te digo que pintes la luz? Tal vez se te ocurra pintar una lámpara o una vela… pero la lámpara y la vela no son la luz, sino son objetos desde donde sale la luz, pero pintar la luz es como más complicado. Y eso era lo que hacía Reverón. Por eso sus obras son tan interesantes.

Incluso dicen, que para poder captar la luz con mayor intensidad él se encerraba durante días y días en la oscuridad de un sótano de su Castillete y un día salía directo a ver el sol y con los ojos enceguecidos se ponía a pintar.

Otra cosa interesante de Armando Reverón es que él pocas veces utilizó modelos vivos para sus pinturas, sino que utilizaba muñecas de trapo grandotas.



Su último período fue el de color sepia, y una cosa que me llamó mucho la atención de este período, es que Armando se puso a inventar qué cosas utilizar como pintura o como soporte, y entonces en lugar de usar lienzo, que es la tela sobre la cual se pinta, o en lugar de usar óleo, que es lo más común para pintar cuadros, él mismo se puso a inventar, para no perder tiempo subiendo a Caracas para comprar las cosas y evitar así tener que salir de su Castillete. Armando utiliza entonces coleto y papel como soporte y colores de tierra de su propia confección, es decir que él mismo hacía. Incluso algunas veces llegó a utilizar su propio excremento para hacer pintura.

Armando Reverón sufrió en su vida varias crisis esquizofrénicas que lo llevaron a internarse en un psiquiátrico. Según su doctor, pudo haber sido a causa de una fiebre tifoidea que padeció cuando tenía 12 años. Desde entonces, luego de presentar alguna crisis, cuando lograba recuperarse mentalmente, Armando parecía un niño de 3 años… se ponía a jugar con muñecas, vistiéndolas y pintándolas. Dicen que la forma de comunicarse de Armando Reverón no era la normal, sino que lo hacía a través de la pintura.

Armando Reverón muere en el año 1954 a los 57 años de edad, dejándonos una cantidad importante de bellos cuadros, un museo en su castillete y una vida artística digna de conocer y de la cual los venezolanos y venezolanas debemos sentir orgullo.



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